No te quedes esperando lo que nunca llegará

Aunque estés esperando por tu vida, cambia y con una esperanza infinita, nada por llegar a ti por la obra y gracia del Espíritu Santo.

Tú eres un ser único y por eso debes sincerarte, trabajar para cambiar y cultivar con acciones los frutos que tú quieres para recoger en el futuro, así que manos a la obra y ponte a trabajar porque nada es fácil.