Gloria Díaz Salom

Debemos aprender de las buenas y malas experiencias

Cada vez que te equivocas o tienes un tropiezo en tu camino, un negocio o en tu trabajo, tienes dos opciones, quedarte llorando o salir adelante con la experiencia vivida.

Nuestro problema es que siempre nos quedamos con las cosas malas y nunca vemos el lado positivo, es como cuando nuestro hijo cae aprendiendo a caminar y le decimos “levántate e inténtalo otra vez”, queremos que los demás lo hagan pero nosotros nos somos capaces de hacerlo.

 

¿Te gustó el contenido?